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PIENSO, LUEGO EXISTO

HIPOCRESÍA NO

11 Septiembre 2007

Catalunya conmemora el día de la derrota

Desde la perspectiva de los independentistas de Catalunya, se recuerda esta fecha por haberse perdido las instituciones catalanas, aunque se hace omitiendo el contexto de la época. Y por su parte los españoles omiten deliberadamente los hechos, pretendido así borrar de la historia los hechos acaecidos, para deslegitimar a los catalanes, y sobre todo para que los españoles permanezcan inmersos en la ignorancia de que pasó.

La Guerra de Sucesión Española fue un conflicto internacional por la sucesión al trono de España tras la muerte de Carlos II.

Tras el fallecimiento en el 1700 de Carlos II, al este no tener descendencia, las potencias europeas aspiraban a la sucesión.

Una vez valorado los pros y los contras de las opciones, Felipe V accedió al trono. Convirtiéndose en el primer rey de la casa de los Borbones, quedando así desplazada la casa de los Austria. Llegando a Madrid el 18 de febrero de 1701, siendo recibido con alegría por los habitantes de Madrid.

Tras los borbones hacerse con la corona, estos no mantuvieron el compromiso adquirido por el cual Felipe V alcanzó el trono, de ahí que se diera la alianza entre Inglaterra, Holanda, Dinamarca, y Portugal que, se alían con Austria, la otra opción a la corona. Alianza fundamentada para neutralizar Francia, país que propuso a Felipe V para reinar en los territorios bajo control de imperialistas españoles.

Y de esta forma se inicia la guerra entre las potencias europeas por la sucesión entre los partidarios de Carlos III de Austria y Felipe V de borbon, dando a su vez origen a una guerra interna en el territorio donde reinaba Felipe V.

La guerra interna en el territorio reinado por el borbon Felipe V, se dio entre partidarios del Archiduque Carlos, el cual había ofrecido garantías de mantener el sistema descentralizado federal y foral, respetando las instituciones propias de los territorios, frente a aquellos que aceptaban a Felipe V, cuya mentalidad era la del estado centralista de monarquía absolutista.

En 1704, los aliados intentaron apoderarse de Barcelona, empresa que se convirtió en fracaso debido a que las instituciones catalanas no se sumaron a la causa austriaca al no tener garantías de que se respetasen sus instituciones y fueros. Sin embargo, este mismo ejército aliado, de regreso a Inglaterra, consiguió tomar el enclave de Gibraltar.

El 25 de agosto de 1705, transportadas por una escuadra anglo-holandesa de 160 barcos, tropas aliadas (unos 20.000 hombres) desembarcaron cerca de Barcelona. Ya desembarcadas en las inmediaciones de Barcelona, las fuerzas aliadas se hicieron con la fortaleza del Montjuïc, y los realistas capitularon el 8 de octubre, abandonando la ciudad que prácticamente se había unido en su oposición a la política intransigente del virrey Velasco. Al día siguiente, el Archiduque Carlos de Austria, con el título de Carlos III de España que se atribuiría durante casi diez años, estableció su capital en Barcelona. Un mes más tarde la nobleza, las corporaciones y los representantes populares de Cataluña juraban por el rey Carlos III.

El virrey de Felipe V en Cataluña, Fernández de Velasco, estaba enfrentado a la Generalitat y realizaba pocos esfuerzos por disimular su intención de establecer una política centralista. A mediados de 1705 se desencadenó la rebelión popular. El 16 de noviembre de 1705, Los estamentos propios de Catalunya, reconocían como rey a Carlos III Archiduque de los austrias, con el beneplácito del pueblo que, aplaudió fervientemente la decisión de reconocerlo como rey, y así liberarse del yugo de los borbones.

En febrero de 1706, Felipe V partió de Madrid. Se reunió con el mariscal francés Tessé, y con un ejército de 30.000 hombres sitió Barcelona por tierra y por mar, llegando a reconquistar el castillo de Montjuïc, pero apareció en el puerto una fuerte escuadra anglo-holandesa, ante lo cual los borbónicos suspendieron el asedio a Barcelona y se retiraron hacia Madrid.

Los aliados en su avance habían tomado varios enclaves importantes. Esto forzó al rey Felipe V abandonar Madrid. Carlos III dejó Barcelona y llegó a Madrid, donde entró con un ejército, siendo recibido y proclamado allí el 29 de junio como rey.

El propio Luis XIV aconsejó a su nieto Felipe V a abandonar. Sin embargo, Felipe V reclutó un ejército entre la población castellana y extremeña, e hizo que se levantase nuevo ejército a sus ordenes, a los que se sumó un cuerpo expedicionario enviado por Luis XIV, rey de Francia.

En 1707, tras producirse varias victorias del ejército de Felipe V, el rey Carlos III volvió a Barcelona para recomponer las fuerzas aliadas, y así presentar batalla en condiciones para derrotar las tropas del borbónico Felipe V.

En 1711 murió el emperador José I, y su sucesor era el propio Archiduque Carlos. Tres días antes había fallecido el Delfín de Francia, padre de Felipe V, lo que colocaba a éste en una posición más cercana a la sucesión de Luis XIV como rey de Francia.

Estos sucesos dieron un giro a la situación. La posible unión de España con Austria en la persona del Archiduque Carlos podía ser más peligrosa que la unión España-Francia: suponía la reaparición del bloque hispano-alemán que tan perjudicial había sido a los otros países en los tiempos del emperador Carlos V. Los demás estados europeos, y sobre todo Inglaterra, aceleraron las negociaciones de cara a una posible paz cuanto antes, ahora que la situación les era conveniente, y comenzaron a ver las ventajas de reconocer a Felipe V como rey español. El pacto de Luis XIV con Inglaterra se produjo en secreto. Por lo que Inglaterra se comprometía a reconocer a Felipe V a cambio de conservar Gibraltar.

El archiduque Carlos abandona a sus seguidores, embarcando desde Barcelona para ceñir la corona imperial austriaca (27 de septiembre de 1711), sin embargo Isabel Cristina, su esposa sí permaneció en Barcelona, aunque marchándose Carlos, dejó a esta ciudad en una situación crítica, a merced de las tropas borbónicas de Felipe V.

En los territorios bajo el reinado de Felipe V, se produjeron por aquellos días ciertas escaramuzas, reafirmándose el apoyo de Barcelona a Isabel Cristina, la esposa de Carlos (Carlos VI, emperador de Alemania) que se había quedado en la ciudad al irse su marido.

Finalmente Felipe V hizo pública su decisión. El 9 de noviembre de 1712 pronuncia ante las Cortes su renuncia a sus derechos al trono francés (mientras los otros príncipes franceses hacían lo mismo respecto al español ante el parlamento de París).

El rey Felipe V de los territorios que dominaba, acordó la paz y la amistad con Inglaterra el 27 de marzo de 1713, y Austria se había quedado fuera de esta paz, ya que el archiduque Carlos no renunciaba al trono español, y la emperatriz austriaca seguía en Barcelona.

Finalmente la emperatriz también se embarcó en marzo de 1714, oficialmente para «asegurar la sucesión» del trono alemán, quedando como virrey el príncipe Starhemberg, en realidad con la única misión de negociar una capitulación en las mejores condiciones posibles, pero ni siquiera esto fue posible, dado que Felipe V no aceptaba el mantenimiento de los fueros catalanes. Por otra parte, el Tratado de Utrecht únicamente había incluido una cláusula por la que se concedía una amnistía general a los catalanes, pero no les permitía otra legislación que la castellana.

Una segunda paz, en este caso entre franceses y alemanes se firmaría en Rastatt el 6 de mayo de 1714. Por otro lado Inglaterra pidió a Felipe V que conservase los fueros de Catalunya, a lo cual éste se negó. Los ingleses no insistieron, puesto que tenían prisa por que se firmase el tratado. Al conocer este acuerdo, Austria accedió secretamente a un armisticio y confirmó el convenio sobre la evacuación de sus tropas en Cataluña.

El 22 de junio, el príncipe Starhemberg comunicó a los catalanes que había llegado a un acuerdo político con el virrey borbónico en Hospitalet, cuando en realidad lo que había hecho era entregar incondicionalmente Tarragona a los borbónicos. Tras ello, se embarcó secretamente junto con sus soldados, dejando el Principado catalán a su suerte.

Tras las producirse la marcha de las tropas austriacas, quedando Barcelona a merced del ejército de FelipeV, y al este negarse a respetar las instituciones catalanas y sus fueros, se decidió resistir ante las tropas borbónicas, las cuales prosiguieron con el asedio a la ciudad de Barcelona, a la cual bombardearon intensamente durante dos meses.

Después de que durante dos meses Barcelona fuese fuertemente bombardeada y quedase con las defensas muy mermadas, llegó aquel 11 de septiembre de 1714, cuando las tropas de Felipe V asaltaron con determinación la ciudad de Barcelona. Cuyos defensores, a pesar de la heroica defensa que hicieron, no pudieron hacer frente a los asaltantes, produciéndose la toma y saqueo de la ciudad, y viéndose obligados a capitular, perdiendo así las instituciones y furos de Catalunya, quedando sometidos a los designios que le deparase Felipe V, rey de los españoles.

Al frente de los defensores de Barcelona, se encontraba Rafael de Casanovas, el cual, estando herido, enarboló la bandera de los defensores.

Los líderes más significados de los resistentes catalanes, una vez capturados, fueron ejecutados para demostrar la autoridad de Felipe V, y la fuerza de los asaltantes que habían tomados la ciudad de Barcelona.

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